La penosa e injusta imagen que se repite en cada emergencia
es la de los bomberos luchando contra el fuego con mangueras agujereadas y
uniformes que poco o nada protegen sus vidas. Los incendios en Paruro, las
galerías de Mesa Redonda, el almacén del Ministerio de Salud y la galería
Nicollini de Las Malvinas, no solo tienen en común la desgracia; en todas ellas
participaron bomberos voluntarios de Roma 2, la histórica estación donde sus
integrantes aún no asimilan la pérdida de tres compañeros, quienes
lamentablemente fallecieron tras una explosión en un almacén de El Agustino el
año pasado.
Solo tras sus muertes, las autoridades les rindieron
homenaje. Los cuerpos de Alonso Salas, Raúl Lee y Eduardo Porfirio fueron
recibidos en la Municipalidad de Lima por el mismo alcalde Luis Castañeda
Lossio y el subgerente de Defensa Civil Mario Casaretto. Con rosarios en mano
rezaron por estos valerosos bomberos, pero irónicamente un día antes de sus
partidas, la municipalidad les había dado la espalda en gran forma cancelando
un millonario presupuesto asignado a los bomberos de la Roma 2 para mejorar sus
equipos, camiones y uniformes.
Casi diez millones de soles que ya habían pasado los
difíciles filtros del Ministerio de Economía y que estaban listos para ser
ejecutados. A finales del 2013, la municipalidad en ese entonces encabezada por
Susana Villarán, gestionó ante el Ministerio de Economía y Finanzas la
adjudicación de cerca de 10 millones de soles para la compra de equipos y
mejoramiento de infraestructura para la Roma 2. Lo más difícil se consiguió: el
ministerio aprobó el monto.
Por su experiencia, los brigadieres Carlos Lembcke y
Fernando Benítez se encargaron de hacer los perfiles para la compra y la
municipalidad, como unidad ejecutora, a través de la sub gerencia de Defensa
Civil, se encargaría tan solo de coordinar. Han pasado casi 4 años, centenares
de incendios, decenas de heridos, tres bomberos fallecidos, dos jóvenes más
calcinados y la Roma 2 sigue igual o peor.
“Los equipos que tenemos ya cumplieron su funcionamiento
hace tiempo, ¿qué seguridad puedes tener? Esa es la verdad, no invento nada,
ustedes saben cómo está la situación, lo que queremos es que si hay un
presupuesto lo ejecuten, nada más”, sostuvo el brigadier Fernando Benitez,
responsable de la infraestructura Roma 2.
La bomba Roma 2 no solo es especial por ser de las primeras
compañías de bomberos de la capital. Data de 1866 y sus fundadores apoyaron en
la lucha contra los invasores chilenos durante la batalla de 2 de mayo. En tiempos modernos suele atender emergencias
complicadas, vinculadas a la antigüedad de edificaciones, enorme informalidad y
concentración de comercio que se agrupa en el Centro de Lima.
Por eso los responsables de la Roma 2 se esmeraron en
elaborar una lista acuciosa de los equipos que modernizarían este importante
núcleo. Lembcke propuso adquirir 2 vehículos. Uno multipropósito capaz de
cargar varias toneladas para rescate en caso de accidentes, con equipos
hidráulicos y mototrozadoras, iluminación propia para trabajos nocturnos y otro
vehículo cisterna con lanzador de espuma para combatir emergencias ocasionadas
con productos químicos, como el que hubiera sido requerido para esta última
nefasta emergencia.
Sin embargo, con la cancelación del proceso y la demora en
regularizar la ejecución del presupuesto, los bomberos de la Roma 2 siguen
trabajando como pueden y enfrentando la frustración de estar por perder todo lo
avanzado.
El responsable de que no se haya ejecutado este presupuesto
aprobado durante la gestión de Villarán es Mario Casaretto, subgerente de la
Seguridad Ciudadana de la actual gestión de Castañeda Lossio. Mientras los
equipos solicitados ya se vuelven obsoletos, Casaretto parece seguir entrampado
en detalles técnicos de la licitación.
“No se culmina porque las especificaciones técnicas para que
se apertura al mercado a veces son cerradas y los proveedores que no están
inmersos no pueden intervenir en la venta de sus productos”, indicó el
subgerente Casaretto.
¿Pero qué tan excepcional puede ser esta compra? Según los
bomberos de la Roma 2, ellos han solicitado vehículos similares a los que tiene
la bomba de Miraflores, que cuenta entre otras cosas con una escalera
telescópica de gran alcance. ¿Si en las
municipalidades distritales pudieron comprarlos, por qué en Lima Metropolitana
no, pese a que ya cuentan con el dinero? Para Casaretto el asunto se resume en
que hay que abrir el proceso a otros postores.
Roma 2 actualmente funciona solo con tres vehículos. A veces
pareciera que por ser la más antigua, sus equipos e infraestructura estuvieran
condenados a parecer de otro tiempo.
Mario Casaretto ha sido bombero, conoce las necesidades
urgentes por las que pasan los voluntarios, pero dice estar atado de manos para
agilizar el proceso. Por una parte culpa a los proveedores, pero por otra, dice
que solo es un coordinador.
Lo que quieren los bomberos es adquirir todo el equipamiento
en una sola compra. No quieren volver a tener la experiencia de comprar por separado, pues terminan adquiriendo un
vehículo que se arma pieza por pieza. Sin embargo en estos documentos los
proveedores extrañamente observan el proceso y piden que la licitación sea por
separado, es decir, vender el vehículo por un lado y por otro el equipamiento,
ya que no todos tienen los equipos de calidad que solicitan los bomberos.
Hablamos de cisternas con cañón de 2 mil galones de agua y
100 galones de espuma, equipo hidráulico que ya no necesita punto de energía.
Piden modernidad y calidad, pero increíblemente, y como lo reconoce la
municipalidad, estamos en un lugar donde los proveedores pueden frenar todo un
proceso de compra beneficioso para todos los que necesiten ayuda en una
emergencia.
El proceso de licitación para mejorar el equipamiento de
Roma 2 desde el 2014 solo ha avanzado un 5%. Como ya dijimos, solo un día antes
que los valerosos bomberos de esta compañía fallecieran el año pasado, la
municipalidad frenó la licitación.
Mario Casaretto: No, la palabra anulación significa que se
quebró el proceso para siempre. Se cancela el proceso
Dicen que no lo anularon, sino que lo cancelaron. La
diferencia es que con la cancelación el dinero aún no se ha revertido al MEF,
pero así se utilice cualquiera de las dos palabras, el resultado sigue siendo
el mismo. Los bomberos continúan sin equipos de calidad.
Como el MEF ya transfirió los 9 millones 800 mil soles
durante 3 años seguidos, queda una última oportunidad para usarlo, antes de que el ministerio envíe todo ese monto a
otra unidad ejecutora que sí sea capaz de invertir el dinero en los tiempos
establecidos.
Somos testigos de lo que adolecen cada vez que están en una
emergencia, sin embargo están a punto de perder un monto que equivale al 10%
del presupuesto general de todo el Cuerpo de Bomberos.
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